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Datos técnicos
Concierto celebrado en Rakiura Resort Day de Asunción
(Paraguay) , el miércoles 29 de octubre de 2008, ante
más de 20.000 espectadores. Dos horas y cuarto de concierto,
aproximadamente.
Andrés Calamaro en guitarra, teclados y voz, acompañado
por Julián Kanevsky en guitarra, Diego García en guitarra,
Geny Galo Avello en guitarra, Tito Dávila en teclados,
Candy "Caramelo" Avello en bajo y José "Niño"
Bruno en batería.
Repertorio
El salmón
Los chicos
Tuyo siempre
Mi gin tonic
A los ojos
Carnaval de Brasil
Todavía una canción de amor
Chicas
5 minutos más
La espuma de las orillas
Elvis está vivo (dúo con Candy Caramelo)
Quién asó la manteca
Soy tuyo
El día de la mujer mundial
Los aviones
Jugar con fuego
Los mareados
Copa rota
Estadio Azteca
Te quiero igual
Loco / Corte de huracán
Todo lo demás
Crímenes perfectos
Me arde
Volver / Flaca
Inolvidable
Sin documentos
Canal 69
Paloma
Crónicas
Es difícil ser hijo menor. Serlo, genera expectativas. Es
cerrar un círculo humano importante, en quien se deposita
la confianza acumulada ante la desdicha de los anteriores o, más
arduo aún, seguir la misma ruta... mejorarla, y hacer mérito
por cuenta propia.
Paraguay era eso. Era el hermano menor, el más pequeño,
escondido, y que llegó casi sin avisar. Era el último
hijo de la gira que llevó a Andrés Calamaro a recorrer
toda España y Latinoamérica. Y esta vez este hermano
menor debía cerrar ese círculo musical importante,
luego de países como Argentina, México, Colombia,
Ecuador y Perú.
El panorama se complicaba cuando para la fecha se pronosticaba
una fuerte tormenta, más sabiendo que días atrás
Asunción era arrasada por una gran tormenta que paralizó
la ciudad.
Pero llegó el día. 29 de octubre de 2008. "Uno
de esos días grises (todo mal)". Antes del mediodía
comenzaban a caer las primeras gotas. La lluvia crecía, algo
que empezaba a preocupar a los músicos y organizadores. Pero
por esa energía de las miles de personas que esperaban nada
menos que una década para ver tocar en vivo a Andrés
Calamaro, el tiempo cambió repentinamente. La tarde asuncena
se vistió de sol, para luego regalarnos una de esas noches
cálidas de las que estamos acostumbrados en este rincón
del sur.
No debía pasar otra cosa. El hermano menor, el último
en llegar, debía ser parido con total normalidad luego de
tanto tiempo de búsqueda. Así debía ser. Y
así fue.
La excelente organización de Pirata Bar y Hugo Gaona, y
los esfuerzos mancomunados de empresas como Tigo, Brahma y Radio
Circo hicieron que todo haya estado previsto.
Andrés Calamaro subía al escenario vestido de rojo,
como un gran torero en pleno ruedo. Con astucia, coraje y agallas.
Con la frente siempre en alto, media verónica de por medio.
Y el calor guaraní no tardó en abrasar esa llama que,
tras diez años de espera, incendiaba Rakiura. Mientras el
torero, valiente, abrazaba a un pueblo feliz.
Y no faltó nada: reggae, rock & roll, tangos, baladas,
ritmos latinos, bolero, funk... Por eso a quien discuta la variedad
y calidad compositiva calamarense, lo debería ensuciar el
olvido.
El himno de El salmón comenzaba
a incendiar ese rito. Los chicos, Carnaval
de Brasil, La espuma de las orillas...
esas joyas que nos regaló La lengua
popular, ponían en marcha la noche. Canciones como
Soy tuyo derretía a las enamoradas,
y la locura tropical de Tuyo siempre
y 5 minutos más (Minibar) convirtió
el lugar en la mejor pista de baile.
Andrés se mostró feliz por su vuelta al Paraguay,
"país de tierra roja en donde crecen bellas flores...
y de gente muy culta". Y ante la sorpresa del coro del público
en todo el repertorio, dijo animado: "¡Creo que en Paraguay
está el mejor coro del mundo!".
Definida alguna vez por Bebe Comteponi como "la mejor canción
de AC", con Alta suciedad el lugar
ya explotaba, y los pogos y locuras seguían desbordando con
canciones como Elvis está vivo
y El día de la mujer mundial.
Los recuerdos venían con Sin documentos
y Canal 69. Con Flaca,
Loco, Te quiero igual y Estadio
azteca, el Paraguay entero cantaba de pie.
Un momento inédito fue la versión a capella de La
ranchada de los paraguayos: breve pero sentida, justa y emotiva.
También sorprendió con una versión de Inolvidable,
un bolero entrañable, y nos regaló un puñado
de tangos, donde destacamos uno de sus mayores logros: escribir
una canción, mano a mano, con Mariano Mores (Jugar
con fuego). Porque, al decir de Mores, Andrés ya no
es un rockero: es un músico completo, un gran compositor.
Así corría la noche, con un amplio y variadísimo
repertorio.
Otro gran legado de Honestidad brutal,
disco doble que pasó a la historia en el rock en español,
le dio el gran y final estallido a la noche. Llegaba Paloma,
ese tema emblemático que, al decir de Olga Castreno, "nunca
fue corte de difusión... y sin embargo es el que la gente
ha tomado como corte de difusión desde el día que
salió el disco (Elepé, Canal 7, 2008).
Una vez más, y en Paraguay, eso quedó demostrado.
Esa emoción in crescendo ya con sabor a despedida
nos decía una cosa: el benjamín de la gira acababa
de ser parido. Después de diez años de búsqueda.
Después de tanto esperar.
Porque junto a la magia y absoluta entrega musical de Candy Caramelo,
Julián Kanevsky, Geny Avello, Diego García,
José El Niño Bruno y Tito Dávila,
Andrés Calamaro nos dejó sin aliento. Demostrando,
a su vez, algo ya incuestionable: que este hombre de rock, tanto
en Paraguay como en gran parte de la Tierra, es, sencillamente,
pasión de multitudes.
Y así nació y venció valiente el hermano
menor de la gira que La lengua popular
los llevó a mil aeropuertos. Pero ahora regresa a casa. A
alguna casa. Para encontrar a su princesa. Cargado de aplausos,
cariños y recuerdos, para volver a nuevas musas, canciones
y sueños.
Desde algún rancho paraguayo, y con calor guaraní,
brindamos por este regreso.
¡SALUD!
Por Jorge Coronel
para Camisetas para todos
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Comentarios AC
Que ..... TODO !!
Fue la mejor gira de la vida de los otros (y nosotros), y cerramos
con un publico tan caliente y calido, roquero y pasional, generoso
y grandioso ... mejor es imposible.
El del gran pais del norte.
MAS no se puede pedir ... supongo que mas no se puede tocar y cantar.
vulgarmente, un broche de oro (y diamantes, como los de antes)
Gracias, jardin de America !
Como la mañana fue lluviosa, abrimos con "Sweet Home
Chicago" para ajustar niveles, y despues descsargamos el salmon
y los demas temas, con el agregado e percusion latina !
Andrés Calamaro
Miscelánea
Cartel
(gracias a Toto Vargas)
Fotos
Fotos de ABC, Última Hora, Jorge Coronel, Albaliz Mendoza
y algunas cedidas por Andrés Calamaro
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