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Datos técnicos
Concierto celebrado en el Club Ciudad de Buenos
Aires (Argentina), el sábado 12 de diciembre de 2009,
ante más de 30.000 espectadores. 2 horas de concierto, aproximadamente.
Andrés Calamaro en guitarra, percusión y voz, acompañado
por Julián Kanevsky en guitarra, Diego García en guitarra,
Geny Galo Avello en guitarra, Tito Dávila en teclados, Candy
"Caramelo" Avello en bajo, José "Niño"
Bruno en batería y Daniel Suárez y Carlos Sbarbati
en coros.
Invitado: Adrián Dárgelos, Fito Páez y Vicentico.
Repertorio
Jumping Jack Flash
El salmón
Mi enfermedad
Carnaval de Brasil
Salud (dinero & amor)
La mirada del adiós
Mil horas
Todavía una canción de amor
Socio de la soledad
Por mirarte
Los aviones (con Adrián Dárgelos)
El día de la mujer mundial
Los mareados
Naranjo en flor
Cada una de tus cosas
Estadio Azteca
Crímenes perfectos (con Fito Páez)
El perro
Los chicos
Tuyo siempre (con Vicentico)
Me arde
Alta suciedad
Palabras más, palabras menos
Volver
Flaca (con Adrián Dárgelos y Vicentico)
Canal 69 (con Fito Páez)
Paloma (con Fito Páez)
Crónicas
Sábado 12 de Diciembre de 2009, claramente no iba a ser
un sábado más en este mes veraniego, ya que en Buenos
Aires, Argentina, muchos esperábamos con ansias la misma
cita que desde hace ya 4 años atrás nos lleva a todos
los salmones, sedientos de un show de rock, verdadero rock, a confluir
en el Club Ciudad de Buenos Aires para ver a nuestro comandante,
El Salmón & su Extraordinaire Ballet en acción.
Y así fue entonces cuando, luego de unas horas de espera
en Av. Libertador, mientras a lo lejos se escuchaba un poco la prueba
de sonido, las puertas del Ciudad se abrieron y la adrenalina empezó
a correr, pues, la hora había llegado y la presentación
de su último disco, Andrés Obras Incompletas, estaba
a sólo algunas horas de comenzar.
Como una postal digna de cada fin de año, el Ciudad iba
tomando color y el campo empezaba a poblarse, primero con cientos,
para convertirse de a poco en los mas de 30 mil espectadores que
vivimos esa noche como un digno cierre de año, noche que
nos traería magníficos invitados de la talla de Fito
Páez, Vicentico y Adrián Dárgelos y un repertorio
exquisito.
Aproximadamente 5 minutos habían pasado de las 21 horas,
cuando las luces apagadas encendieron el delirio de la multitud,
y allí salio a tomar posiciones La Naranja Mecánica,
la de Cruyff y la otra. Comandada por Andrés Calamaro en
guitarra, percusión y voz, seguido por las intensas guitarras
de Diego García, Geny Galo Avello y Julián Kanevsky,
luego Tito Dávila en teclados, Candy "Caramelo"
Avello en bajo, José "Niño" Bruno en batería
y Daniel Suárez junto a Carlos Sbarbati en coros.
La noche arranco con una magnífica versión de Jumping
Jack Flash que inundó de espíritu Stone a todo
el publico y pegada, El salmón
iniciado a capella hasta la abismal intersección con el resto
de la banda y al final unas frases de Fiesta
cervezal del gran Pappo Mr. Blues. Luego vendría una
de Rodríguez, Mi enfermedad,
contestada por un clásico de La lengua
popular, Carnaval de Brasil.
Walk of Life dio inicio a otra de Los
Rodríguez, Salud (dinero y amor)
y para continuar la racha, La mirada del adiós;
tema coreado por muchos que dio un tinte especial a la noche.
También se hizo presente la etapa de Los Abuelos de la Nada,
con Mil horas, seguido por Todavía
una canción de amor donde el publico sencillamente
estalló, Socio de la soledad
tuvo un condimento aparte cuando Andrés mecho "Soy
Oyarbide, Stefanuolo, Calamaro, tengo una causa pendiente en el
juzgado, ¿y qué?". Su primera etapa como
solista también se hizo presente en Por
mirarte.
El primer invitado de la noche se haría presente en Los
aviones, y fue ni mas ni menos que Adrián Dárgelos,
un tema que le sentó más que bien, sumado a la confianza
del mismo Calamaro diciendo "Adrián,
Buenos Aires es tuya. Bah, ya lo era.". Seguido aparecía
otro inconfundible tema de Honestidad brutal,
El día de la mujer mundial,
con Stairway to Heaven de Led Zeppelín
incorporada a manera de intro.
Tal como en una noche con amigos, ronda de mates mediante y buena
música, comenzó el Tango Show, que recogió
un par de temas exquisitos como Los mareados
y Naranjo en flor, poniendo a Dani
Suárez y al Cóndor Sbarbati junto a Tito Dávila
y Andrés a homenajear a los hermanos Expósito, Cadícamo
y Cobián, y claro que también hubo canción
y homenaje para La Negra Sosa y Violeta Parra en Gracias
a la vida.
La lengua popular también cobraría
fuerza en la noche con Cada una tus cosas,
provocando el delirio, mayormente del público femenino, y
al unísono el público respondió con palmas
y coreos durante todo Estadio Azteca.
Ya transcurrido un poco más de la mitad del show, era hora
de conocer al segundo invitado de la noche, el gran Rodolfo "Fito"
Páez, quien junto a Calamaro interpretaría una invencible
versión de Crímenes perfectos,
dejando más que contentas a las mujeres ya que a mas de uno,
incluido al propio Andrés, se le paró la pija.
Probablemente, sorprendiendo a todos y cada uno de los mas de 30
mil que estábamos esa noche de sábado disfrutando
a Calamaro en concierto, él fue quien pidió nuestra
colaboración para entonar a puro grito y coreo la intro de
El perro, un tema camboyano que vio
la luz, y a lo grande con una melodía ramonera, dejando al
descubierto uno de sus ineditóxicos que tanto ansiaba conocer
el publico, las caras sonrientes y alocadas se hacían notar
tras este tema. Continuando con ánimo bien arriba, una tema
que derrocho rock&roll y a la vez sensibilidad, Los
chicos; con un despliegue musical absoluto de toda la banda
y un emocionante video que dejó atónito a todo el
público con imágenes de los amigos ausentes como Miguel
Abuelo, Pappo, Guille Martín, Luca Prodan, Julián
Infante y Federico Moura.
Haciendo honores al dicho de que, "no hay dos, sin tres"
llegaría el tercer invitado, un amigo, un fabuloso, Vicentico
para cantar un tema del quíntuple El
salmón, Tuyo siempre.
El primer disco de AC en solitario de los años noventa se
haría presente con Me arde y
el tema que le da nombre al disco, Alta suciedad,
provocando el incontestable delirio de todos los salmones, que seguiría
incluso hasta una poderosa de Los Rodríguez, Palabras
más palabras menos.
Rezagado del Tango Show, llego Volver,
tango que pone al publico expectante por la llegada de Flaca que
vendría con 2 acompañantes de lujo, dando una fabulosa
versión babasónica con tintes del calamar reuniendo
a Vicentico, Adrián y Andrés. Casi sin pensarlo el
fin del show estaba cerca, esas 2 horas de recital se habían
pasado como un abrir y cerrar de ojos; se daba la segunda aparición
de Fito en el escenario para enseñarle al teclado como ser
ejecutado y deleitarnos con Canal 69.
Y ahora si, infaltable, sensible, emocionante, suave pero poderosa,
clásico de HB; Paloma ponía el broche de oro a una
noche que quedará grabada en la memoria de muchos, tras ver
un antológico show, una noche de canciones eternas, con una
banda sólida, utópica pero real, intensa, un Andrés
Calamaro informal, revolucionario, inexpugnable, con sus infaltables
bajadas a la realidad & Salmón Dixit "Qué
linda noche para desearle la pena de muerte a todos los represores
de la ESMA y que se haga efectiva en 48 horas". "No
hace falta que venga Manu Chao para decírnoslo"
-retrucó-. "Sí, dije pena
de muerte". "Si no estuviéramos
acá, estaríamos en casa pidiendo empanadas o viendo
Dr. House". "Adrián
Dárgelos: la inteligencia superior". "Cuando
seamos viejos y nadie nos quiera más, me voy a ir a vivir
con Vicentico: tenía que decirlo". Una verborragia
necesaria ante un público insaciable e indeleble que disfruta
de su comandante interactuar con los espectadores, y sus comentarios
además, claro, de su música que es lo que nos reúne
cada fin de año.
Si el regreso de SayNoMore, o el Vélez de Spinetta dieron
que hablar, el Club Ciudad de Andrés Calamaro, no fue ni
más ni menos que el broche de oro para este 2009. Ahora,
con ansias esperamos volver a este ritual en el '010. Nos fuimos
contentos, y solo es un hasta luego, o hasta siempre
acompañado
de un unánime ¡Gracias a Andrés y la banda,
por esa gran noche gran, de rock, de verdad y con amistad!
Por Ignacio Capuya Macchi
para Camisetas para todos
Otras crónicas:
Andrés
Calamaro en el Ciudad: nuestra enfermedad por Pablo Strozza,
Rolling Stone
El
cantante armó su propio festival por Luis Paz, Página
12
Una
noche entre amigos y canciones eternas por Marcelo Fernández
Bitar, Crítica de la Argentina
Entre
amigos, como en casa por Diego Lerer, Clarín
Todo
lo demás también por Pablo Zinola, Rock&Pop
Calamaro
volvió a tocar con un show impactante por El Argentino
Calamaro
brindó un show para el recuerdo, con grandes invitados y
polémica por Terra Argentina
Andrés
Calamaro ofreció una fiesta a puro recuerdo por Contexto
La
gran noche de Andrés por Vanesa Spaccavento, Rock.com.ar
Como
un Papá Noel del rock por Sebastián Espósito,
La Nación
Fotos
Fotos de José Luis García y Agustina Cuello
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