|

Datos técnicos
Concierto celebrado en el Teatro de la Axerquía de Córdoba
(España), el jueves 18 de septiembre de 2008, ante
más de 3000 espectadores. Dos horas y cuarto de concierto,
aproximadamente.
Andrés Calamaro en guitarra, teclados y voz, acompañado
por Julián Kanevsky en guitarra, Diego García en guitarra,
Geny Galo Avello en guitarra, Tito Dávila en teclados,
Candy "Caramelo" Avello en bajo y José "Niño"
Bruno en batería.
Invitado: Jaime Urrutia.
Repertorio
El salmón
Los chicos
Tuyo siempre
Mi gin tonic
A los ojos
Carnaval de Brasil
Todavía una canción de amor
Ok perdón
5 minutos más
La espuma de las orillas
Elvis está vivo (dúo con Candy Caramelo)
Lo que no existe más
War
El día de la mujer mundial
Los aviones
Jugar con fuego
Los mareados
Estadio Azteca
Te quiero igual (con Jaime Urrutia)
Cuatro rosas (con Jaime Urrutia)
Loco / Corte de huracán
Todo lo demás
Crímenes perfectos
Me arde
Flaca
Sin documentos
Alta suciedad
Canal 69
Paloma
Crónicas
Era jueves, un día raro para un concierto de rock. Curiosamente,
mis mejores conciertos han sido entre semana, porque, quizás,
cuando te levantas al día siguiente, casi empalmando con
la noche anterior, lo tienes todo más fresco. Damos como
buenos entonces los jueves como día para tocar rock.
Eso sí, como los hados no pueden ser siempre favorables,
la tarde se presentaba más que desapacible. Llovía.
Y existían demasiados precedentes que auguraban problemas
si seguía cayendo agua sobre Córdoba. Afortunadamente
un par de horas antes del inicio paró de llover, aunque hubo
un largo parón por problemas de sonido. Da gusto, eso sí,
cuando la organización es buena, y cada rato, aparece un
tipo explicando a toda la cola que el programa va a seguir según
lo previsto y que se tenga paciencia. Cuando se sabe dónde
va a llegar uno da igual andar, o esperar en este caso. Y anduvimos
un rato largo sabiendo que íbamos a ver otro concierto de
Andrés... Y van 3, en mi caso. Pude verlo en Granada, donde
estuvo apoteósico. Quizás por ser el primero de la
gira me dejó knock out, por el repertorio, la
puesta en escena, el desfile infinito de guitarras y lo conjuntado
que estaba ya la banda. Un acierto lo de juntar por fin una banda
con la que poder jugar a tu antojo, en el buen sentido. Salí
de Granada con el convencimiento de haber escuchado el concierto
de Andrés Calamaro perfecto. Muchos temas del disco nuevo,
muchos guiños a temas antiguos que no estábamos acostumbrados
a escuchar, y por supuesto, para los que como yo, amamos El
salmón, otros tantos temas y joyita de este increíble
disco (¡En mi vida pensé que escucharía Chicas
en directo!). Y tiempo hasta para tangos, enlazándolos con
un Estadio Azteca que aún no
me creo que pegue tan fuerte en tantísima gente. Más
allá de los Flaca, Te
quiero igual y las canciones de Los Rodríguez, el
Estadio Azteca (y más como lo
introduce Calamaro) se ha convertido ya en un himno auténtico
para todos.
El segundo concierto fue en Almendralejo, un pueblo de Badajoz,
donde estaba la gente justa para disfrutar al aire libre y con un
espectacular eclipse de luna. Esta vez me fijé más
en el propio Andrés, como canta ahora. Ha alcanzado definitivamente
el equilibrio entre el derroche vocal que realizó en la gira
con Fito y la forma de cantar de las giras de Honestidad Brutal.
Mucha gente ha visto la continuación de esas giras en ésta.
Un Calamaro muy dinámico cuando tenía que estarlo,
y frontman, rockero estático en los momentos más oportunos.
Andrés hace participar al público. Sabe que éste
disfruta más. Es consciente que los que van a verlo se saben
todas sus canciones y no permite que se siga el guión previsto.
Coge el pie de micro y lo eleva para que todos puedan ser Calamaro
por unos segundos. Interactúa con los tipos que se han colocado
en la primera fila. Ciertamente, en la mayoría de casos,
tras esperar varias horas de cola, un simple pulgar hacía
arriba es la victoria y Calamaro les ofrece miradas, gestos y sonrisas
con las cuales contenta a todos.
Ustedes estarán esperando la crónica del concierto
de Córdoba. Realmente no hace falta. En toda la gira, Calamaro
ha mostrado esta misma actitud de la que les hablo arriba. Córdoba
solo fue el antepenúltimo de la gira española de Calamaro
que más se celebra, créanme, desde aquellos tiempos
con el quinteto mágico. Y piensen que también lo vemos
todo con la perspectiva del tiempo, quizás dentro de diez
años, nos acordemos igual de Dávila, los hermanos
Avello, Bruno, García, Kanesvky que del quinteto mágico
del 99, con Guille Martín, Gringui Herrera, Ciro Fogliatta,
(el mismo Candy y el mismo Bruno).
Una gira para recordar toda la vida, unos conciertos de los que
acordarse siempre con una sonrisa en la boca.
Por Jesús Vázquez (Camisetas para todos)
Otras crónicas:
Rock
and roll actitud por Diego Martín, El Diario de Córdoba
La
lluvia no pudo con el Salmón por Ángela Alba,
El Día de Córdoba
Un
puñetazo en la boca por Ángel Vázquez,
El Día de Córdoba
Comentarios AC
no va a ser sencillo olvidarse de este concierto que termino hace,
apenas, instantes :
cordoba & rock´n´roll deberian ser una misma palabra,
andalucordobeses, gracias por
hacernos sentir la mejor banda de rock posible, son ustedes un publico
generoso, calido y caliente ... y me quedo corto !! ... esta vez
jaime sirvio un chupito de cuatro rosas que le puso calor de amor
al anfiteatro ... cualquier merito es propiedad de la banda que
somos y del publico que tenemos : ole esos huesssssssos !!
Andrés Calamaro
Fotos
Fotos de Revista
Wego, Antonio Montero y Lidia Rodríguez
|