Datos técnicos

Concierto celebrado en el Velódromo Municipal de Montevideo (Uruguay), el viernes 14 de mayo de 2010, ante más de 15.000 espectadores. 2 horas de concierto, aproximadamente.

Andrés Calamaro en guitarra y voz, acompañado por Julián Kanevsky en guitarra, Diego García en guitarra, Tito Dávila en teclados, Candy "Caramelo" Avello en bajo y José "Niño" Bruno en batería.

 

 

Repertorio

Jumping Jack Flash
El salmón
Mi rock perdido
Carnaval de Brasil
Revolución turra
Nunca es igual
Get up, stand up
Tuyo siempre
Out put in put
Comida china
Todos se van
Los divinos
Me envenenaste
El pasodoble de los amigos ausentes
Ni hablar
All you need is pop
Mi enfermedad
Todavía una canción de amor
El tercio de los sueños
Te solté la rienda
I'll be there
Te quiero igual
Paloma
Los chicos
Alta suciedad
Crímenes perfectos
Estadio Azteca
Volver
Flaca

 

 

Crónicas

Pasadas las 21:20 horas en el Velódromo Municipal de Montevideo (anfiteatro ubicado en medio de un verde parque), se apagaron las luces para dar paso al Salmón, quien pisaba con su rock la ciudad de Montevideo por segunda vez en el milenio. Esta vez de gafas, pelo corto y acompañado por su quinteto de luxe. Vale agregar que aún desde hacía varios días, a sabiendas de que las localidades estaban agotadas, imaginábamos que tendríamos unas graderías repletas, pero la sensación de vivirlo resulta bastante diferente a cualquier vaticinio. Literalmente estaba repleto, y ello provocó que el clima subiera varios grados.

Y allí salió. Saludó al efervescente auditorio y de inmediato se colgó las seis cuerdas para los acordes iniciales de Jumping Jack Flash, el rock Stone fuerte y caliente que comenzó a sonar de inmediato, sin anestesia alguna. Seguido por el himno absoluto de Andrés, El salmón, el espectáculo empezaba con el pie derecho y le brindaba al público una calidad de sonido altísima. En medio de estas dos gemas musicales, algunas estrofas a capella de Adagio en mi país de nuestro coterráneo Alfredo Zitarrosa.

La primer sorpresa vino con una hermosísima canción rescatada del repertorio más especial y selecto de Los Rodríguez; Mi rock perdido y la segunda luego de Carnaval de Brasil; la salmonera Revolución turra. Otras canciones que supusieron una novedad en el ya amplísimo repertorio calamaresco de los recitales fueron Nunca es igual, Comida china, Ni hablar (antigua canción destinada a movilizar el corazón roto de cualquier enamorado), All you need is pop y El tercio de los sueños. Escuchar estas canciones coreadas por tantos miles de personas hacía imposible recordar que alguna vez fueron canciones que los fanáticos guardamos en la memoria como profundas, oscuras y encriptadas.

Además, anticipando el próximo disco, Calamaro on the rock, nos regaló versiones de cuatro nuevas canciones, algunas incluso como Los divinos cantada por varios fanáticos fieles e incondicionales que ya pudieron disfrutar del videoclip en TV. Las otras fueron Me envenenaste (un rock rapido, pegadizo y levantador de ánimos), El pasodoble de los amigos ausentes y la conmovedora Todos se van, con una letra tan sutil y significativa que denota el sello calamaresco. Mas adelante presentó Te sólté la rienda, arraigada canción mexicana que, según nos anticipó, también será parte del nuevo álbum.

Párrafo aparte merecen algunos comentarios de Andrés respecto al conflicto político entre su país y Uruguay, dejando en claro que la hermandad está por arriba, y aún más arriba está el respeto. Incluso propuso que la planta de pasta de celulosa que fue semilla del entredicho internacional, sólo se dedique a hacer hojas para armar tabaco, en un claro mensaje descontracturante y amistoso. El público retribuyó con un largo aplauso y coros para el salmón.

Redondeando la noche, el sexteto fue soltando de a poco las inagotables joyas de siempre que hacen de Calamaro el número uno que todos queremos, aquellas nos llenaron de alegría hasta el desborde, destacándoles de mi parte en especial una versión especialisima por lo dulce y hermosa de Te quiero igual en los dedos de Tito Dávila en teclados. Además, fiel al estilo del Calamaro en vivo siglo XXI, también fue regalando pequeños mordiscos de épicas canciones cantadas en inglés, versionando a The Police y Bob Marley entre otros. Así iban llegando Tuyo siempre, Mi enfermedad, Paloma, Los Chicos, Estadio Azteca y Crimenes perfectos, cerrando la multitudinaria velada con Flaca.

Y de pronto todo había pasado. Como agua entre los dedos se iban las canciones y los preciados minutos disfrutando de Andrés y sus músicos a tan pocos metros. Ampliamente satisfactoria la presentación, enamorado en uruguayo calamaresco y sanamente envidiosos a nuestros hermanos salmones que podrán verlo próximamente con este repertorio. Vale la pena esperar lo mejor, porque el rock de Andrés no defrauda.

Por Daniel Dacal
para Camisetas para todos

 

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Comentarios AC

otra vez gracias a publico hermano de montevideo por presentarse en masa, y con la alegria intacta, anoche en el velodromo ... adaptamos apenas nuestro repertorio menos adecuado a las dinamicas del extasis y operamos algunos cambios, restando canciones y agregando otras quizas influenciados por el propio respetable y "exigidos" por la aparente necesidad de tener a semejante multitud en movimiento permanente ; arrancamos muy bien y con el animo blindado, aunque quizas fue pedir demasiada atencion estrenar cuatro al hilo ; mi sensacion es agridulce porque siento que deberiamnos haber tocado un poco mas de tiempo, pero la fresca de mayo subio al escenario y pense (egoista quizas) que con las baladas tenia frio (!), que no es un crtiterio muy escenico ; se que hay que dejarse la piel y no conformarse con cantar bien ; durante el recital me senti (dulcemente) "condenado" a tocar eternamente las canciones que invocan una pasion con detalles de tribuna futbolistica, aunque aprecio mucho el respeto y la atencion de una multitud que resigna el baile ritual para escuchar (bajo el cielo con o sin estrellas) canciones que no saben cantar (o saltar) de memoria ; aunque entiendo que tenemos que respetar nuestro plan original, tambien acepto que cantar para quince mil personas (de pie) impone ciertas necesidades dinamicas que, probablemente, respondan mas a mi sensacion arriba del escenario que al feel de la gente (en el caso de ayer al numeroso y emocionante publico hermano) que merecia escuchar cuatro canciones mas ; son detalles cuando todo termina en el mejor espectaculo que pueden ver dos ojos humano (seis pares de ojos que son los de mis compañeros y los mios) : ustedes cantando iluminati el ultimo tramo del recital ; y asi fue ajustarse a un recital colmado de espectatvas, celebrado bajo un cielo de mayo y frente a mucha gente que, nunca sera suficiente la gratitud mia, se llego hasta el velodromo que sirvio como anfiteatro massive ...
quizas tenga razon aquel que dice que "el exito es silencioso y la fama es ruidosa"
ahora a esperar la manta de criticas por mi cinica (ironica) "solucion" incorrecta para el conflicto de gualeguaychu ; que deberian tomarse en serio pero vivimos en un mundo que sienta como acusado al super-juez español que investiga por los crimenes posteriores a la guerra civil ; el mundo al reves menos nosotros, como sabiamente cantaba luca con sumo !

Andrés Calamaro

 

 

Fotos

Fotos de El País, Patricia Torres y Pablo Vignali