Datos técnicos

Concierto celebrado en el Auditorio Municipal Thader de Murcia (España), el sábado 23 de agosto de 2008, ante más de 1500 espectadores. Dos horas y media de concierto, aproximadamente.

Andrés Calamaro en guitarra y voz, acompañado por Julián Kanevsky en guitarra, Diego García en guitarra, Geny Galo Avello en guitarra, Tito Dávila en teclados, Candy "Caramelo" Avello en bajo y José "Niño" Bruno en batería.

Lazarus actuaron como grupo telonero.

 

 

Repertorio

El salmón
Los chicos
Tuyo siempre
Mi gin tonic
A los ojos
Carnaval de Brasil
Todavía una canción de amor
Clonazepán y circo
Ok perdón
La espuma de las orillas
5 minutos más
Elvis está vivo (dúo con Candy Caramelo)
Lo que no existe más
El día de la mujer mundial
Los aviones
Jugar con fuego
Los mareados
Estadio Azteca
Te quiero igual
Loco / Corte de huracán
Todo lo demás
Crucifícame
Horarios esclavos
Crímenes perfectos
Me arde
Flaca
Alta suciedad

Sin documentos
Canal 69
Paloma

 

 

Crónicas

Andrés Calamaro es único. Solo puede compararse consigo mismo. Y, en la cola, gente de Madrid, Mallorca, Bilbao o Argentina, y que han estado en numerosos conciertos de Calamaro, lo hace. Unos dicen que su mejor concierto fue el Regreso en Madrid, otros que con Fito en Barcelona, otros que la gira de Tinta roja es insuperable y otros dicen que la mejor fue la de Honestidad brutal.

Luego entramos al recinto. Un auditorio precioso y pequeño, al aire libre, con buena acústica. Con unas primeras filas en las que la gente está de pie, y luego unos bancos de piedra en los que la gente se puede sentar, pero sobre los que acabará saltando.

Y después del telonero y un cierto retraso que ya viene siendo habitual, sale Andrés. Para esta segunda parte de la gira ha dejado a un lado el traje que llevó en la primera parte y sale con una camiseta negra y un pañuelo al cuello (quizás por cuidar la garganta, quizás por poner un toque de elegancia). Cosas del calor de agosto en Murcia. Y empieza, con El salmón y Los chicos, un concierto que sigue paso a paso el guión de lo que está siendo esta gira. Durante las poco más de dos horas que dura canta casi por igual temas de Los Rodríguez, Alta suciedad, Honestidad brutal, El salmón y, su último trabajo, La lengua popular.

Ir a un concierto de Calamaro es como ir a un desfile de diferentes estilos musicales. Andrés bebe de muchas fuentes y eso se nota tanto en sus discos como en sus directos. Se mueve por casi todos los géneros musicales sudamericanos con la misma facilidad. Va desde la cumbia de 5 minutos más (minibar) a la bossa nova de Los aviones. Sin olvidar, por supuesto, el tango, al que le dedica un importante momento del concierto, interpretando de manera magistral Jugar con fuego y Los mareados. Pero, sobre todo, hay mucho rock. Desde el clásico rock de Los Rodríguez que intercala en la primera mitad del concierto con gran parte de los temas de su último disco, hasta el rock salmoniano de Crucificame y Horarios esclavos, que ya en mi mente solamente pueden ir juntas, y que avisan que estamos llegando a los momentos finales del concierto. Al momento de repasar los temas más clásicos.

Hay muchas canciones que suenan parecidas a como suenan en el disco (si consideramos como tal las versiones de El salmón o Tuyo siempre que aparecen en El regreso), aunque el fraseo y la manera de cantarlas sea diferente cada vez. Sin embargo hay otras con las que juega y que acaba transformando por completo, acelerándolas, como Elvis está vivo, o pausándolas, como El día de la mujer mundial, o bien enlazando al final de muchas de ellas con algún fragmento de canciones archiconocidas como Take a walk on the wild side, No woman no cry o El día que me quieras. Además tiene sorpresas, que ya están dejando de serlo para convertirse en habituales, como Lo que no existe más o la genial mezcla entre Loco y Corte de huracán. Y esos momentos acaban por convertirse, en mi opinión, en los mejores de un concierto ya de por sí magnífico, aunque solamente sea por su aire de novedad.

Todos disfrutamos del concierto y Andrés el primero. Se le nota muy cómodo con este repertorio que, con algunas modificaciones y la lógica inclusión de canciones de la Lengua Popular, es bastante parecido al que viene llevando desde la gira con Fito. Y también está muy cómodo con los músicos que le acompañan y que cumplen a la perfección con todo lo que debe ser una banda de rock. Además ha aprendido a controlar los gritos, de los que abusaba antes, y ahora utiliza con mesura y siempre para el bien de la actuación. A sus 47 años recién cumplidos (el público hizo varios intentos de cantarle Cumpleaños Feliz que él prefirió ignorar), Andrés está en plena forma. Y él lo sabe y lo disfruta.

Andrés Calamaro es único. Solo puede compararse consigo mismo. Y, al salir, la gente seguía haciéndolo. Pero con una diferencia. Ahora casi todos coincidían en que uno de los mejores conciertos que han visto de Andrés Calamaro, si no el mejor, es Murcia 2008, gira La lengua popular.

Por Juan Romero
para Camisetas para todos

 

Otras crónicas:

Calamaro llena en Murcia por Olga López Torres, La Opinión de Murcia

 

 

Comentarios AC

muy bueno el concierto, me gusto el lugar y, mucho, la gente : compenetrada y entregada con generosidad, la banda tambien nos gustamos ... terminamos muy contentos, no es para menos con el instante de gloria que las gentes nos convidaron, y volvimos a mad city

murcia rocks !!

Andrés Calamaro

 

 

Fotos

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