Datos técnicos

Concierto celebrado en el Pabellón Multiusos Sánchez Paraíso de Salamanca (España), el jueves 7 de mayo de 2009. 2 horas de concierto, aproximadamente.

Andrés Calamaro en guitarra, percusión, armónica y voz, acompañado por Julián Kanevsky en guitarra, Diego García en guitarra, Geny Galo Avello en guitarra, Tito Dávila en teclados, Candy "Caramelo" Avello en bajo y José "Niño" Bruno en batería.

 

 

Repertorio

La parte de adelante
Carnaval de Brasil
Mi gin tonic
Donde manda marinero
Media verónica
Todavía una canción de amor
Elvis está vivo
Para seguir
Todo lo demás
El día de la mujer mundial
Los aviones
Jugar con fuego
Los mareados
El novio del olvido
Copa rota
Estadio Azteca
El salmón
Los chicos
Tuyo siempre
A los ojos
Días distintos
Me estás atrapando otra vez
Crímenes perfectos
Me arde
Alta suciedad
Paloma
Canal 69
Volver
Flaca

 

 

Crónicas

Salamanca, la ciudad que nunca duerme, recibió al Salmón con alegría. En el coqueto Multiusos, donde cuando entrabas, se veía desde arriba y de espaldas el escenario donde actuaría Calamaro, todos nos acomodamos para ver un nuevo concierto de Andrés Calamaro, que ya de por sí es una fiesta. Ciertamente, esperábamos, al menos yo esperaba, no demasiados cambios en el repertorio respecto a la gira del año pasado, ya que no hubo tiempo material para preparar nuevos temas. Primer directo a la boca: La parte de adelante, una de esas canciones que ya forman parte de nuestro bestiario particular me sacude con virulencia. Esperando un golpe de rock como El Salmón el año pasado, esta apertura de recital nos deja descolocados y satisfechos. Los temas se suceden y se va notando que a Andrés no le hace ninguna, pero ninguna gracia eso de "no tocar nada que funcionó en el pasado", porque sí que cambia. Un concierto en teatros de medio aforo es lo que pedía, y nos enseña los dientes con temas contundentes y sorpresas como la nunca cantada en directo (¡!) Donde manda marinero, la preciosa, pero preciosa de verdad Para seguir, uno de mis temas favoritos de ese CD1 de El salmón, que tanto he escuchado estas últimas semanas, un tema que si en su versión original ya me tocó la fibra, en directo, con una interpretación magistral, tuvo a bien hacerme un nudito en la garganta.

La cosa se va poniendo animada y es imposible quedarse sentado en las sillas que a efecto había sobre la pista central del teatro. Las deliciosas azafatas, correctamente, nos piden que nos sentemos, pero es imposible. Hasta hacen un corrillo entre ellas para decidir de qué forma pedirle a la gente que deje pegado el culo al asiento mientras Andrés y la banda (habría que dedicar capítulo aparte a la banda, amigos) nos escupen hits radiales y marginales a la cara. Una de las azafatas me pide amablemente que me siente y mi respuesta es una sonrisa y un gesto señalando con la mano al escenario. La chica me comprende y se va a pedírselo a más gente. Y es que, tras una parte del concierto con canciones más calmadas, llega la locura. El salmón, Los chicos, Me arde, Flaca, Paloma... Andrés pide a la seguridad que deje de hacer el típico pasillo entre el escenario y ellos para que la gente se acerque, y aquello se convierte en un verdadero concierto de rock a la antigua usanza. Miles de manos tocan a Calamaro mientras ejecuta sus temas más rockeros, y parece que el cantante se siente cómodo y disfruta como un enano en esas lides.

Se me hizo cortísimo, tanto que hasta me quejé para mis adentros antes de mirar el reloj y ver que había estado tocando unas dos horas y media. Salí del concierto y pude felicitar a los músicos y a Andrés por el repertorio. Algunos me preguntaron qué me había parecido el concierto, y creo recordar que hice un gesto parecido al que le hice a la azafata. Sin palabras. "Cada vez mejor y parecía imposible el año pasado". Calamaro cada día canta mejor, tiene unos registros brutales, incluso se atreve a meter alguna broma con la voz, detalles que hacen ver que Andrés se toma muy en serio hoy en día sus conciertos y nos cuida.

Habrá que esperar un poco para volver a verlo por aquí, y comprobar como le ha sentado rodar por las hermanas américas.

Aquí estaremos para verlo, por supuesto.

Por Jesús Vázquez (Camisetas para todos)

 

Otras crónicas:

Calamaro recupera lo mejor de su carrera para el Sánchez Paraíso por L.C.B., La Tribuna de Salamanca

 

 

Comentarios AC

La ciudad que nunca duerme.

Andrés Calamaro

 

 

Fotos

Fotos de Perelétegui, Rocío García, Tatiana Verdión y algunas cedidas por Andrés Calamaro