Tras El Salmón y hasta 2003, Calamaro comenzó una etapa dedicado en cuerpo y alma a la música. Se encerró en Deep Camboya, su estudio casero, y de allí salieron centenares de canciones que eran grabadas inmediatamente después de ser compuestas. Hasta hoy han llegado todas estas canciones, gracias a la colaboración de varias personas, entre ellas el propio Andrés. Algunas se han ido publicando en los posteriores discos editados, la mayoría de ellas nunca se han escuchado más allá de estas redes. Podéis disfrutarlas, unas con mejor sonido que otras, pero todas con Calamaro en estado puro.

4 jinetes

22 de agosto

Bachicha

Basta de vivir

Camboya profundo

Canción de Dylan

Carnavales de comunicaciones

Caseros K.O.

Con cha

Con ina

Corazón en venta

Corte de huracán

Corrientes

Dejar de sentir

Desde el alma

Desideria

Dignidad caníbal

Dos borrachos

El asado

El bocho de la zurda

El campeón

El gallego

El loro

El palacio de las flores

El perro

El procer

El respeto

El ruso

El tilín del corazón

El zurdo (pabellón)

Ése es mi yacaré

Estadio Azteca

Granaderos a caballo y exocet

Igual a los demás

Informe Perú

Jack Yacaré

La estación de los vampiros

La libertad

La pancha

La verdad congelada

La visita

La viuda negra

Las oportunidades

Los chicos

Los pibes

Mala gente decente

Mancada en La Pampa

Me amenazan las bestias

Mi bandera

Moby Dick

Palabras

Pánico en Tacuarentown

Para torero

Pasodoble noble

Patas de rana

Pilila religiosa

Pobre viejo

Poder comer

Porque sí (fragmento)

Primeras ediciones sangrientas (fragmento)

Punto argentino

Ranchada de los paraguayos

Rivotril

Sin feriados

Solamente están los demás

Sos boleta

Un alazán (un zaino, un bayo, un tobiano, un tordillo)