En 2004 se celebró el segundo Mundial Calamaro realizado en España, dando muestras de que este evento sigue igual de sano desde que nuestros hermanos argentinos lo iniciaran en Buenos Aires y se continuara en Sevilla en el 2003, con éxito de público y con un ambiente digno de las grandes citas.

Poco se puede decir ya de lo que pasó el 24 y el 25 de Julio de 2004, ya que han pasado muchos meses y por distintas razones no pudimos elaborar una buena crónica sobre lo sucedido en Istán, un pueblo maravilloso de Málaga, de donde son y viven los organizadores del evento, encabezados por el grandísimo Andrés Peña, y todo su "séquito" de incondicionales que hicieron que nos lo pasaramos de muerte y que no nos faltara de nada.

A diferencia del de Sevilla, este Mundial se realizó en la sierra malagueña, entre montañas y al aire libre. Fueron dos días y ello implicaba acampar y quedarse a dormir entre salmones, una experiencia que sin duda tenemos que repetir en futuros mundiales porque realmente mereció la pena. El buen ambiente que reinó durante los dos días se impuso a cualquier mal rollo que se pudiera temer por la cantidad de gente (sólo la entrada en escena de tambores y trompetas a las 10 de la mañana del día siguiente para desayunar, y habíendonos ido a dormir sobre las 6 pudo hacer temer por el buen humor de todos :D)

Comimos, bebimos y por supuesto recordamos a Andrés. En un gran escenario de luces y sonido pasaron grupos que animaron la velada entre risas y alcohol. Los primeros fueron una representación de SOULTEROS que improvisaron un repertorio de infarto digno de cualquier seguidor de Andrés que se precie... Culo sin asiento, Ay de mí, Medias negras de Sabina, Por mirarte, La libertad... son sólo un ejemplo de lo que nos ofrecieron estos sevillanos. Para seguir la noche, subieron al escenario EL EQUIPO MÉDICO HABITUAL, que nos obsequió con un fabuloso espectáculo de luz, sonido y color con una sublime interpretación de El día de la mujer mundial y un repertorio propio contundente. Después y tras una generosa barra libre se subieron a escena los argentinos que ya repetían mundial, CONSERVADOS EN ALCOHOL, que con sólo dos guitarras y un bajo hicieron que la gente vibrara con temas como Estadio Azteca, Las oportunidades, y las míticas Flaca o Mi enfermedad. Tras estos grupos se subieron grupos locales a divertir y amenizar la fiesta que acabó sobre las 5 de la mañana para continuar al día siguiente con una deliciosa comida más una refrescante piscina para combatir el sofocante calor que sufrimos todos.

En resumen: una experiencia única, que recomendamos desde ya para próximos años. Los que hemos asistido a los dos Mundiales celebrados en España no podemos estar más satisfechos. Hemos conocido a muchos amigos ahí y hemos gozado increíblemente con una sola excusa: Andrés Calamaro.

 

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