Encuentro con AC: En tiempos de composición frenética

 

El viernes noche llegamos a Madrid, nuestro objetivo era ver un concierto de Extremoduro y pasárnoslo de puta madre con los amigos en una especie de Kedada, aunque bueno ya nos habíamos visto varias veces así que fue mucho más que eso. El caso es que con ayuda de una muy buena amiga (sin ti no hubiéramos hecho nada Jonnhy Thunders :*) se planteaba algo que hacer para el viernes noche alternativo a salir de bares: hacerle una visita a Andrés Calamaro. Lo llamamos una vez al móvil y nos atendió muy amablemente, pero nos dijo que lo llamásemos luego porque tenía que hacer unas llamadas. Como nos cerraban el metro fuimos a echar un vistazo por la zona donde se suponía que estaba y en otra llamada dijo que no podía esa noche y me dijo que quedásemos para el sábado, que lo llamara.

Ni que decir tiene que ya pensábamos que no le apetecía quedar o que andaba ocupado y nos fuimos algo tristes. Pero el sábado a las 6 y media de la tarde, tomando algo en una cafetería recibimos una llamada. Cuál sería la sorpresa que el remitente era el mismo Andrés

- Che, dónde estás, ¿sigues en Madrid?

- Sí, sí aún seguimos.

- Perfecto, ¿podés quedar ahora?

- Sí , sí, vamos para allá, pero ya no andas ocupado, ¿no?

- No, no, hoy estoy solo para vos.

Tras esta orgásmica llamada nos fuimos zumbando para donde estaba Andrés y no tardamos ni media hora cuando llegamos allá, en principio subimos Alcabrone y Crímenes porque nos olíamos que no habría demasiado espacio como comprobaríamos un poco después, nos lo olíamos bien...

Así que llegamos a las instalaciones y los dos citados subimos al estudio, que ya nos habían dicho previamente cual era. Después de subir unas interminables escaleras llegamos a la sala que nos habían indicado. Estaba abierta, en la puerta había un cartel de NO TOCAR, PELIGRO DE MUERTE, y en un lado dos hojas manuscritas… la letra de una de ellas era de Andrés Calamaro, sin duda. El lugar estaba vacío, pero al mirar hacia el final del pasillo vemos tres hombres hablando… el que está de espaldas tiene el pelo rizado, acento argentino, la camiseta negra que luce en la sesión de fotos de El salmón, un tatuaje de un pulpo que asoma por la manga de su camiseta y se mueve de forma extraña mientras habla con los nenes… Uno de los chicos que hablaban con él le preguntan “cuando acabas un disco… ¿nunca te ha dado la sensación de que algo no te gusta?” a lo cual respondió Andrés: “los discos no se acaban… los discos se abandonan!!”, gesticulando con las manos ante la mirada de los chicos (que seguramente sería un grupo no profesional). Cabe resaltar que el local tenía mas compartimentos y locales de ensayo que el de Andrés, así que no lo acompañaba sólo su propia soledad

 

"Un disco no se termina, un disco se abandona"

 

Después de unos minutos de espera acaba la conversación y Andrés vuelve al estudio. Le asaltamos en medio del camino y nos presentamos. Nos invita a pasar al estudio, que más que eso nos damos cuenta de que es un local de ensayo. Al entrar vemos una mesa de mezclas y diversos aparatos a lo que Crímenes comenta “coño, el mítico Deep Camboya”. “Sí, sí”, responde Andrés, que se sienta y nos dice q nos sentemos en dos sillas que había en un lado.

Andrés se sienta en un silloncito individual marrón tirando a rojo que había en un suelo. Estaba todo bastante desorganizado. Nos llama la atención un capote de torero que había extendido sobre unos atriles, un teclado Yamaha, la mítica guitarra Telecaster con el toro dibujado, un bajo con una pegatina aludiendo al Papa, cables y CDs por los suelos con nombres extraños e ilegibles. Al fondo una batería y nuestra mirada se centra directamente en un par de aparatos que Andrés tenía sobre una especie de mesita bastante baja, un sampler y un cacharro con luces y un plato. Comienza el show...

Andrés se lleva como diez minutos dándole efectos a sonidos extraños que había metido en ese aparato, dándole a los botones y moviendo el plato como loco, nosotros en ese tiempo estuvimos escuchando lo que hacía pero a la vez nos fijábamos en su aspecto. Sí, en verdad estaba delgado pero no tenía mal estado ni muchísimo menos, ni de salud física ni de salud mental. Es más, le vimos mucho más dinámico que nunca y poco a poco tomamos conciencia de que estábamos delante del hombre que tantas veces nos había estremecido con sus canciones, estaba allí tocando no sabíamos qué coño era, pero estaba en movimiento, como define a los poetas de la zurda, pensamiento en movimiento. Nosotros seguíamos callados...

Cuando termina de tocar, nos mira y sonríe como esperando aprobación. Se la damos y comienza lo que sería un monólogo de casi dos horas con el maestro. Conviene decir que Andrés habla mucho, muchísimo, pero al contrario de lo que piensan otros, no es que no deje hablar, es que es difícil interrumpirle porque todo lo que dice parece interesante y cuando te quedas en la cabeza con algo para preguntarle cambia radicalmente de tema y lo otro ya no viene al caso.

“Los DJs son geniales, viste? La música electrónica es siempre la misma, no hay mejores músicos que otros porque todo se hace por ordenador pero, sin embargo, se diferencian entre ellos por el manejo de los platos, me gusta cómo se mueven. Yo puedo enseñarle a un DJ 500 canciones que él puede sacar como 5000 de esas 500. Hoy vi este aparatito y me enamoré, había otros pero este es genial tiene luces!!!” (se ríe). Así nos empezaba hablando de música “Bob Marley es la leche cantando y sus letras también, ¿se fijaron que Jaime Urrutia, por ejemplo, siempre toca en la misma octava? El secreto para hacer buenas canciones está en los intervalos, la distancia entre las notas...”

“Recién estuve con Jerry González, que es mi mejor amigo, tocando y con el Niño Josele, que también me trajo a Diego el Cigala, que me parece el mejor cantante del mundo... Che, me di cuenta que los gitanos no saben nada de acordes, sólo saben solfeo, tocan solo las notas sueltas... ¿se dieron cuenta?” Seguíamos asintiendo y muy interesados en todo lo que nos contaba.

Nos empezó a hablar de política: “El otro día estaba con Fermin Muguruza, que por cierto me invitó hoy al concierto de Manu Chao en la Sala Caracol, creo que voy a ir... (hace gesto raro) bue, y le pregunté si en España había suficiente libertad para hablar de política. Yo creo que al hablar de regiones que quieren la autonomía total sólo se puede hablar de Galicia, Cataluña y el País Vasco, ¿no? Los demás pasan más de eso...”. Se le veía muy interesado en esos temas.

Empieza a hablar de Sevilla no sé cómo (creo que no sabía que Crímenes era de allí). “Cuando fuímos a Andalucia, a Sevilla, más concretamente a Dos Hermanas íbamos mi guitarrista y yo aplaudiendo a la ciudad, ¡qué linda! Uno de los lugares donde me gustaría vivir, aunque mis músicos prefieran el norte....”

Aquí crímenes habla por primera vez en media hora, “Ah pues yo soy de Sevilla y sí que es linda, aunque haya gente que diga que le gusta más Madrid, por ejemplo”

“Sí, pero en Madrid son... muy suyos, no sé. Sevilla... precisamente tengo canciones hablando de ella. Conocimos las 3000 viviendas (un barrio conflictivo de Sevilla) y a muchos gitanos que tocaban maravillas. Tengo un tema que se llama PARA TORERO, que dice algo así como 'ese chico quería ser torero como buen andaluz...'"

Andrés estaba muy simpático y repetía de vez en cuando “No me juzguen tan severamente”, como decía brian Wilson a la vez que se reía. Jugueteaba con un CD virgen sin abrir mientras seguía contando cosas desde su sofá.

"Hace tiempo que me dijeron en una sala que me quería conocer el batería de los Mojinos... jajaja... que se llama EL PUTO!!! Le dije que sin problemas y el tipo vino hacía mí y me cogió del cuello (en ese momento Calamaro coge del cuello a Alcabrone, en uno de los momentos más míticos de su vida), se tiró encima mía y luego dos tipos también se tiran encima mía... qué loco, che, la confianza....”

Ahora empieza a hablar del sistema de la televisión y las discográficas y algo de sus fans: “Operación triunfo... yo no opino sobre eso, pero da trabajo a músicos, aunque no componen nada los chicos, sólo cantan, aunque la TV nunca hizo nada por el rock. El otro día prendí la tele y vi un programa donde un niño estaba con ese chico simpático que cae bien a la gente y parece maricón... el Bustamante... bueno y cuando vi al otro... a Disdal... o algo así, pensaba que era cubano por la pinta que tenía, pero me equivoqué” (seguimos descojonándonos). "Viendo Operación Triunfo y ese tipo de programas cada vez respeto más el trabajo por ejemplo de Alejandro Sanz, que compone sus propias canciones"

“Me enfadé un poco con Dro porque quería que sacase un disco sencillo, ¿cómo me pueden pedir eso? Yo no creí que una discográfica estuviera un centímetro por encima mía, si yo quiero los CDs serán cuadrados!!!”

 

"Si yo quiero, los CDs serán cuadrados"

 

“Y los pibes que vienen... hay algunos que me dicen que no les gusta El salmón y que vuelva a hacer discos de 12 canciones. Yo les digo que me digan 3 temas nuevos de El salmón... hay chicos que no me dicen ni el single... También me ofrecieron sacar disco normal y que la gente eligiera canciones y se las mandaran a casa y me dijeron en Dro que todos iban a elegir el mismo tema... Y UNA PIJA!!! La gente quede verdad escucho mis discos... por ejemplo el Honestidad brutal... eligió cada uno su tema favorito: Paloma, El día de la mujer mundial, Socio de la soledad, Negrita... todos eligen uno distinto y la gente que me debería apoyar me dice que a todos le gusta el mismo tema...”. Aquí le dimos toda la razón. Hablamos sobre las revistas de música y nos contó que no puede terminar de leer las entrevistas porque le da vergüenza que se hable de todo menos de música, “Una vez estuve contando las palabras que había desde que empezaban las entrevistas hasta que hablaban de música y lo dejé de la vergüenza que me dio, che”. Alabó solo a algunas revistas inglesas y criticó a los críticos que opinaron de El salmón sin haberlo escuchado siquiera entero o de tirada.

“Chicos, ¿vieron el disco de Sabina? ¿la portada? ¿se dieron cuenta? Él y Enrique (Bunbury) salen de boxeadores...” Antes que dijera nada le contestamos “Sí, como en tu single de Lou Bizarro. Hay gente dice que Sabina copió a Bunbury y nosotros les decimos que Bunbury te copió primero a ti, pero nos suelen mandar a la mierda”

Calamaro asiente, “Me gusta que Sabina y Enrique me copien, en serio, me halaga”. Empieza a liarse un petardito con una maestría que asombraba incluso a ojos inexpertos en drogas. Por cierto, también habló de drogas xD

Entonces le dijimos que si podían subir unos amigos que nos estaban esperando para el concierto de Extremoduro, pero como no había sitio, solo subió Broken, que se sentó en el suelo con nosotros. Cabe resaltar que nos dijo que sólo subiera uno porque físicamente no había más espacio para más.

Aquí empieza a poner sonidos de diálogos de Apocalipsis now que tenía en un CD preparados para darle efectos con el aparatito de DJ y nos empieza a poner un CD con los inéditos de Deep Camboya en buenísima calidad. Se sabe todos los títulos e incluso se atreve a decir “Jaja como Jaime”, en clara alusión a que cantaba en varios temas como Jaime Urrutia. Crímenes canturrea un poco cuando los pone y dice a la vez que él los títulos de los temas. Suena El perro, Las oportunidades, algún instrumental, Brian Bachicha (sonrió cuando sonó este tema), La carretera... “Éste es el tema que más me gusta de los que pusieron en internet, me apasiona La carretera

“Junto con Palabras y La libertad, mis preferidos, Andrés, aunque La libertad no estaba entera” dice Crímenes. “Pará que te la busco”, y comienza a rebuscar en CDs y más CDs. Entonces pone el tema que nos hace estremecer, creo que no dijo el título aunque nosotros lo bautizamos como “Mi infierno”. Ésa parte es la frase que más le gustaba según nos dijo, pero el tema entero es precioso, divertido y lo mejor, lo comentaba, se reía con las frases y canturreaba. Ahí empezamos a darnos cuenta de lo afortunados que éramos en ese momento por poder escuchar esos temas. Luego nos puso Primeras ediciones, canción que habla de las ediciones de canciones sangrientas y hace símiles con el toreo, para pasar finalmente a escuchar Mi Cobain... Andrés, ésta se llamaba Superpibe, ¿no?” le decimos, porque habíamos leído la letra en internet. “No, no, mejor la llamamos SUPERJOINT o......MI COBAIN! eso, me gusta más Mi Cobain, ¿qué les parece?” Se ríe.

 

"Me gusta que Sabina y Enrique me copien, en serio, me halaga"

 

Nos dio una pila de CDs para meterlos en sus sobres y sacó un cubo con “La cosecha del año” riéndose. Luego se puso algo más serio, parecía con prisas y nos grabó los ruiditos que hizo con los CDs de Apocalipsis now, La carretera cortada casi al final, dos cachitos de canciones y el tema entero, nos dio el CD y lo tituló MI COBAIN, 2001, BA-M (Buenos Aires-Madrid).

Andrés nos dijo que la sesión había terminado porque parecía con algo de prisa (habría quedado con alguien), pero aún nos quedó tiempo de hacernos unas foto con él a la que accedió amable, aunque cuando salió el último flash voló para dentro de nuevo casi sin despedirse, pero muy cortesmente nos hizo un gesto con la mano.

Ahí nosotros salimos hacía Leganés a las nueve y media, para ver a Extremo (por cierto, se lo dijimos y se asombró, parece que a él también le gusta). Salimos y nos llevamos toda la tarde cantando “en el cielo está miguel abueloooooooo...”. Incluso en el concierto de Extremoduro que, por cierto, fue la leche xDD y al que llegamos tres cuartos de hora tarde... pero ¿qué coño importa eso? Estuvimos dos horas con Andrés Calamaro en, sin duda, uno de los días mas inolvidables de nuestras putas vidas. Gracias Andrés por permitirnos pasar contigo unas horas de tu tiempo y regalarnos ese CD que a buen seguro pronto tendrán todos en casa. La honestidad no es una virtud, es una obligación. Y bien que nos lo demostraste.

 

 

Por Jesús (Camisetas para todos)