Presentación de Los Rodríguez desde la cocina y
concierto de Jaime Urrutia en Madrid con Loquillo y Calamaro
En la noche de ayer, 24 de enero de 2003, se produjo en la sala
Clamores el último concierto de Andy Chango y amigos, la
expectación estaba en la aparición de Andrés
Calamaro entre los amigos que acompañarían a Chango
en su show, y lo que sería mas grandioso aún, la aparición
de Ariel Rot junto a este. Tanta grandeza en la compañía
solo podía suponer una cosa, que la figura de Chango se viera
empequeñecida por sus acompañantes.
Y comenzó la noche. Las luces del escenario se encendieron
y apareció en escena Andy Chango, sentado frente al piano
hizo sonar una de sus secuencias sintetizadas, sus ojos mostraban
la cantidad de sustancias que se había metido entre pecho
y espalda antes del concierto, pero un detalle a tener en cuenta,
el público prácticamente no aplaudió en la
salida a escena del que era, aunque no se demostrara, el artista
de la noche, y nuestro amigo será un ido de olla, pero no
es tonto. Volviendo a lo que en el escenario sucedía Andy
comenzó a hablar mientras la música sonaba: Hoy
voy a empezar al revés, voy a presentar a mis músicos
al principio, estoy semi-sobrio, no se si será bueno o malo,
si es malo lo corrijo en la segunda parte, el primer músico
que les voy a presentar es de la escuela de telonismon (¿?),
es un trombonista de Nueva York, es un músico de verdad,
tocará las partes mas bellas musicalmente esta noche, por
eso les voy a pedir un aplauso para Norman Hocke (una ovación
normal), el segundo miembro de esta banda tuvo un problema muy grande,
es que triunfo de pequeñito, tenía una banda que era
telonera de los Parchís, de verdad, es todo verdad, (risas)
se llamaban Charco 1, a partir de ese éxito no ha podido
superarlo, por eso toca conmigo, se llama Ricardo Marín (una
buena ovación); el tercer amigo que va a tocar hoy lo conocen
mejor que a mí, se llama ANDRES CALAMARO y va a tocar la
guitarra durante todo el show (imagínense lo que pasó);
el cuarto amigo se llama Pablito Sbaraglia, dejó un paraíso
fiscal en argentina para hacerse hippy y estar con todos nosotros
(la gente pasa de Sbaraglia, todo el mundo comenta la aparición
de Andrés, incluso alguna gente gritan a Andrés en
detrimento del espectáculo, el comentario de Chango con respecto
a los gritos fue: las escenas de pánico para Operación
Triunfo).

Chango se equivoca con el teclado y vuelve a hacer sonar la secuencia
mientras Pablo se sienta en el piano, la música empieza a
hacerse la dueña de la noche por encima de los comentarios
entre la gente, los gritos de algunos exaltados y el continuo trajín
de los camareros entre las mesas. Comienza a cantar El viejo
Lexatín, Norman toca unos hermosos solos de trombón,
mientras Calamaro improvisa unos solos (un poco cutres, pero apañados)
con su Telecaster, Ricardo lleva el ritmo con otra guitarra eléctrica
y mete algunos riffs de guitarra que son bastante mejores que los
que hace Andrés; en mitad del tema sube Tito Dávila
a hacer coros en el mismo micro que Pablito. La segunda canción
es Queda muy poco de mi, la formación se mantiene
sobre el escenario, Chango, perjudicado por las sustancias anteriormente
nombradas, se equivoca y tienen que retomar el tema, tras este tropiezo
la canción continua sin mas sobresaltos; al final de la canción
un chaval del publico le da lo que queda de un porro a Chango y
este lo fuma con gusto. Uno de los chavales que gritan a Calamaro
constantemente empieza a pedir canciones de Andrés, lo que
me parece una falta de respeto hacia Andy Chango. Acto seguido Chango
se sienta en el piano de cola donde estaba tocando Pablo Sbaraglia
y comienza a cantar una canción improvisada sobre lo que
en la sala ocurre, mientras Calamaro hace un solo acompañándolo
y al terminar dice: y yo merezco los mismos aplausos que Norman
Hocke y que Ricardo Marin y Pablito Sbaraglia, y si no esperen al
2008 que empieza la gira de Andrés Calamaro, estas es la
tercera cancion que tocamos, las tres las compusimos Andrés
y yo, el séptimo aplauso para Lorena Mayoi. Comienza Voy
a la playa, pero a pesar de lo que se esperaba Andrés
no canta, solo hace algunos coros; la letra es en parte cambiada
con versos como: voy a la Galicia y voy a volver negro.
A mitad de la canción Chango dice: voy a la playa a
meterme una raya sin música, a lo que un chico que
había en el publico le grita: a ver si te invitas
y Andy responde: no tengo para todos.

Realmente a Calamaro se le ve con el ceño fruncido, serio,
inexpresivo; su pelo corto hacen resaltar unas grandes orejas que
antes eran cubiertas por el amasijo de rizos, Mónica anda
por el local con un gorro al mas puro estilo Manu Chao.
Al terminar la canción Chango pregunta: ha llegado
ya Ari?, como habréis notado se refiere a Ariel Rot,
por lo que se confirma que la actuación tendrá en
escena a los dos miembros más importantes, a mi modo de verlo,
de los insustituibles Rodríguez.

El siguiente tema es una canción de Pablo Sbaraglia que
toca él solo al piano, a mi no me agrada demasiado, pero
que se le va a hacer. Tras esta canción Chango se sienta
solo en el piano, en el público hay bastante bulla, los comentarios
no cesan y Chango anuncia: la segunda parte de la actuación
será con batería, bajo y tres guitarras, pero que
hay q hacerlo gradual, ahora hay que bajar la adrenalina, relajarse
y disfrutar de Norman, uno de los mejores músicos del trombón
que he conocido en mi vida; comienza a tocar Madrid
aunque mucho mas esquizofrénica que la del disco, con unos
cambios de ritmos bastante extraños. A mitad de la canción
para y dice: para Norman, tengo el medidor de audiencia, cuando
escucho más a la gente que a Norman me empiezo a rayar, tengo
un medidor de audiencia que es una cajita de música, hasta
que no la escuche no sigo la canción que suena de la
cajita de música es yellow submarine, y continua
diciendo: queréis cantar susurrando y el publico
comienza a cantarla, termina Chango diciendo: no cantan tan
bien como mis amigos y yo, parece que tampoco estén muy estimulados,
pero para ser españoles no esta mal, ¿seguimos tocando
Norman?¿quieren escuchar a Norman tocar bien de verdad? Norman
haz un solo especial, así que Andy lleva el ritmo del
piano mientras Norman se marca un estupendo solo en su trombón
de varas; al poco, cuando ya parecía empezar a cantar dice:
hasta que no se callen los de la mesa de acá no empiezo,
dejo un re permanente Norman, y vos sigues tocando y Norman
prosigue con su solo, de repente Chango continua. La canción
termina y el escenario vuelve a llenarse de esos amigos de Chango
que todos querríamos tener en nuestras agendas, la próxima
en caer es Ya llego el morito que transcurre sin más
dilación, y acto seguido cae Neuronas, para esta
canción suben dos amigos mas, Martín el cordobés
a la batería y Fernando el hispano al bajo, a este ultimo
lo presenta diciendo algo parecido a lo que dijo cuando presento
a Pablito Sbaraglia: que dejó una vida mejor en Buenos
Aires para tocar con todos ustedes, en esa canción
también se cuenta con la colaboración de Calamaro,
Norman, Pablito, Guillermo Martín (con bigote y de aspecto
muy demacrado) y Ricardo Marín (ahora con la acústica),
en mitad de la canción Andy hace un breve discurso sobre
la absurdez que no tiene desperdicio; la ultima repetición
del estribillo la hace en ingles. La próxima en caer, con
chilabas incluidas es Salam Alecum, el público
está animado pero a Andy se le nota en la cara el sabor agridulce
de que la sala esté llena pero no para verle a él;
en medio de esta canción es cuando Andy dice: hay una
guitarra enchufada para el solo de Ariel, la canción
concluye pero Chango dice: mientras reciben con un aplauso a ARIEL
ROT canten el estribillo con nosotros, a ver esa España anti-americana.

El publico canta y da palmas mientras Ricardo Marín le cede
su guitarra a Ariel y este hace uno de esos solos vertiginosos,
la canción parece no terminar nunca, Chango hace que paren
la música y hace un discurso contra EEUU, Aznar y Álvarez
del Manzano, dándoles un repaso. A continuación comienza
a contar una historia bastante divertida (durante esta tira una
cerveza) que termina con la canción de David el gnomo, en
esta canción cambia ciertas cosas con respecto a la que aparece
en el disco Patitos feos, al final de esta dice: stand by
me, stand by me, en el bosque con mis setas soy feliz, en
este tema Andrés hace un solo de piano. Acto seguido pide
a todos sus colaboradores que abandonen el escenario, para tocar
el solo con el piano mi hermana, nada mas terminar esta
canción sube Guillermo Martín para tocar a medias
Alegría, pero el publico vuelve a hablar y Andy
dice: Dani, nadie sabe quien eres, tu me dices si me paso
o no y comienza a decir insultos varios. Calmados los ánimos
comienza la canción y antes del cambio de ritmo mira hacia
un lado y dice: "quieres tocar la batería Andrés,
tengo una parte que necesito baterista y Andrés toma
las baquetas y se pone a tocar. Calamaro vuelve a ser protagonista
de la escena, algo que repatea a Chango, ya que las miradas los
gritos y aplausos se dirigen hacia la batería. El show continua
con el Capitán Angustia, ahora, además de con los
anteriormente nombrados, Norman que canta una parte; la canción
tomo aires de rock and roll en la parte instrumental. Para esta
canción vuelven a subir el bajista y el anterior batería,
Ricardo Marín toma la eléctrica y Pablito al teclado,
Chango esta situado en el piano de cola, la canción es una
no habitual en el repertorio El club de la lucha. A
la formación se le suman Norman, Calamaro a la eléctrica
y Lorena Mayoi, que lleva todo el concierto haciendo coros de forma
esporádica, para el siguiente tema, que no sé como
se llama, pero que formará parte de la banda sonora de Mortadela
y Filemón. Las siguientes dos canciones son de Pablo Sbaraglia,
este toma la acústica, Lorena se sienta al piano de cola,
Chango toca el teclado y a la batería y el bajo se mantienen
El cordobés y El hispano. Al concluir estos dos temas Chango
canta "En familia", para la que llama a sus familiares
al escenario. Después de esta canción las siguientes
en caer son El vino es salud pedida por el público,
los colores del amor, Calumnias e injurias
y Tomando vino en Nueva York , para esta ultima tomó
una guitarra eléctrica y coloco un micro sobre una de las
mesas de primera fila, tras estos tres temas comienza algo típico
en los conciertos de Chango, la repetición de canciones.
Para dar termino a una noche épica con Neuronas
que al final enlazó con una versión mucho más
lenta de Salam Alecum, en estas dos últimas Chango,
con todos sus amigos sobre el escenario, se dedicó a dar
saltos por las mesas mientras lo tiraba todo. Luego aparecieron
unos drag-queens en el escenario y pusimos pies en polvorosa.

Por Daniel Sancho (Acidjoke)
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