Fue el último en llegar a la actual banda y pronto se convirtió en una pieza clave en la formación que acompaña a Andrés Calamaro, dejando a todos los asistentes con la boca abierta en los conciertos dados hasta ahora. Ha colaborado con grandes figuras de la música española y en Guitar Nine Records se atrevieron a calificarlo como "un guitarrista español de enorme talento que combina un poco de Danny Gatton, Scott Henderson, Michael Lee Firkins, Johnny A y Pat Metheny".

En mayo va a publicar Twanguero, el que será su segundo disco, tras la edición en 2005 de Octopus. En su MySpace (www.myspace.com/garciaguitar) puede escucharse un adelanto para abrir boca, además de estar disponibles todas las citas en directo donde se le puede escuchar, ya sea acompañando a otros artistas o presentando su propio trabajo a través de su banda, DG Trío.

 

 

 

 

Camisetas para todos: Empecemos por el principio. Después de haber estudiado durante años en el conservatorio de tu Valencia natal, te unes con tan solo 15 años a una de las bandas de rockabilly más importantes del panorama musical español, Rock’n’Bordes. ¿Cómo asimila un adolescente lo de grabar dos discos y salir de gira por Europa?

Diego García: Bueno, la verdad es que después de varios años de vida académica ya tenía ganas... Aprendí mucho, de música y de convivencia, de escenario y de actitud. Éramos como muy "genuinos" (o por lo menos intentábamos serlo). Sólo tocábamos rockabilly y lo demás no nos importaba nada. Ahora ya no pienso así, con los años he abierto mi oreja y mis gustos, pero creo que ésa es la verdadera actitud de una banda de rocanrol. Intento mantener esa porción de romanticismo, esa actitud teenager para con el rock.

 

CPT: Después, tras marchar a Madrid, formas parte de multitud de bandas acompañando a figuras importantes del país como Manolo Tena, Santiago Auserón o Jaime Urrutia. Musicalmente los conocías a todos previamente, pero, ¿quién es el que más te ha sorprendido a la hora de trabajar mano a mano con él?

DG: Todos los artistas con los que he trabajado me han aportado algo, musical o personal, en mayor o menor medida. Yo intento aprender siempre de ellos, porque la mayoría de las veces son tipos que llevan 20-25 años en el negocio y eso se nota... no sólo en las canciones, sino también en la carretera, en el estudio, en las decisiones que toman en determinados momentos... Esto no se aprende en ninguna escuela, sin embargo, ¡ocupa la mayor parte del tiempo de la vida de un músico!

 

CPT: Actualmente tienes un proyecto individual muy interesante que ha dado forma ya a dos discos (en breve Twanguero verá la luz). ¿Qué intentas aportar con este trabajo propio, tanto a ti mismo como a los que lo escuchan?

DG: Después de todos estos años tocando la guitarra con unos y con otros, creo que he encontrado mi medio de expresión: la guitarra. Esto puede parecer una tontería, pero no lo es... Ser músico es un oficio, y un oficio se desarrolla, se reflexiona con los años, tienes bajones-subidones, etc. Es como una mezcla de artesanía y arte, donde la laboriosidad de la primera y la mentalidad de "creación sin demanda" de la otra juegan un papel importante. He tardado mas de 20 años en aprender esto... ¿Qué intento aportar...? Pues sinceramente no lo sé, nunca lo pienso, pero si empiezo a reflexionarlo ahora igual dentro de 20 años te puedo decir algo al respecto...

 

CPT: ¿Qué novedades aporta Twanguero en relación a su antecesor, Octopus?

DG: Bueno, creo que este último está tomando una línea más definida y curiosamente vuelvo a mis orígenes, en cuanto a sonido y estilo. Más raíces de guitarra eléctrica (blues, country, jazz...), creo también que he dado un paso (no necesariamente p'alante) en cuanto a composición, producción y formas de grabar. La cuestión es ir aprendiendo cosas nuevas en cada disco, cosas tipo "qué estudio voy a elegir..." o "qué musicos van a tocar...", porque realmente hacer un disco en las condiciones que yo lo hago, o sea independiente, pues es un lío tremendo que si no lo llevas con buen swing, pues puede acabar contigo, con el propio disco, etc., etc.

 

CPT: En estos momentos te encuentras presentándote en vivo con tu DG Trío. ¿Sientes más responsabilidad interpretando el repertorio ajeno en una banda o el tuyo en tu propio grupo?

DG: Siempre es más comprometido salir tú al frente que estar al lado del cantante, por supuesto. El otro día tocamos para cien personas y créeme que estaba más preocupado que tocando con un artista para 20 mil... Además a mí siempre vienen a verme guitarristas y eso te obliga a no levantar la cabeza del mastil. Pero bueno, creo que lo llevo bien... Aun así, la sensación después de haber hecho un buen concierto es la misma con mi banda que por ejemplo con Andrés.

 

CPT: Hace no mucho tuviste la oportunidad de conocer a Raúl "La llave" Domínguez, que se convirtió en el “culpable” de tu interés por el folklore y la guitarra argentina y a la vuelta narrabas la experiencia como maravillado. ¿Se podría definir como una experiencia de esas que no se olvidan?

DG: Por supuesto. Fue como una combinación de cosas buenas... El hecho de estar en una ciudad como Buenos Aires, el interés que mostró Andrés por que yo conociera a La Llave del Tango y sobre todo, la lección de música y humildad de la mano de Raúl.

Además me dio nuevas ideas para un próximo disco. No para hacer un disco de tango, por supuesto, pero sí para incorporar nuevos sonidos, como la guitarra española, y otras armonías. Hay grandes guitarristas argentinos, como Cacho Tirao o Roberto Grela, de los que se puede aprender mucho.

 

 

 

 

CPT: ¿Cómo surgió el hecho de ser el nuevo guitarrista de Calamaro? ¿Seguías la carrera de Andrés antes de tocar con él?

DG: Conozco a José Bruno desde hace años, creo que fue de los primeros músicos que conocí cuando llegué a Madrid. A Candy le conocí después. Siempre tuve buena relación con ambos y fueron ellos los que pensaron en mí porque necesitaban un guitarrista para completar la formación que siempre llevó Andrés (con 2 guitarras).

Yo conocía más a Los Rodríguez que a Andrés en solitario, porque pertenezco a esa generación. He ido descubriendo su extenso repertorio a raíz de entrar en la banda.

 

CPT: ¿Qué sentiste el pasado mes de diciembre cuando llegaste acompañando a Calamaro en Argentina por primera vez?

DG: Fue una sensación tremenda. Nunca antes había visto a un público así de encendido, cantan hasta los riffs de guitarra...

 

CPT: ¿Y qué nos puedes contar de la última gira de marzo por Uruguay y Argentina? Calamaro llegó a decir que el concierto de Rosario fue el mejor que había dado nunca, ¿cómo lo viviste tú?

DG: Esa gira ha sido la hostia. Todo el mundo está tocando muy bien y cada concierto suena mejor.

 

CPT: ¿Cuál es el tema del repertorio en las giras de Calamaro con el que te sientes mejor a la hora de tocarlo?

DG: Es difícil decirte, en estos momentos mis favoritos son los últimos que hemos añadido, Clonazepán o Señal que te he perdido.

 

CPT: ¿Cómo son los ensayos con Andrés? Pudimos estar en uno y vimos que había muy buen rollo, que todos hacían sugerencias, etc...

DG: Tocar y tocar y tocar... ¡muy fuerte!

 

CPT: ¿Qué aspecto musical que no conocías es el que más te ha sorprendido de Calamaro?

DG: Es muy buen conocedor del folklore de su país. Tango, milonga, Atahualpa, Goyeneche... los "standards" argentinos.

 

 

Fotos de Guillermo Gallén y Jotaele